El llamado
Una palabra diaria y una voz diaria llegan a ti justo donde estás.
Nuestros ministerios
Todo lo que CBA Orlando hace es parte de un solo recorrido — del llamado de Dios, por Su Palabra, a las aguas del bautismo y al hogar de una comunidad real. Cada ministerio es una puerta a ese recorrido. Entra por la que esté abierta para ti hoy.
Estas no son marcas separadas que flotan solas. Son puertas de una sola casa y forman un solo camino. Puedes empezar en cualquier punto — Dios encuentra a las personas donde están.
Una palabra diaria y una voz diaria llegan a ti justo donde estás.
Un devocional sencillo y el estudio de la Biblia te ayudan a conocer a Jesús.
Estudia las creencias, decide y da el paso del bautismo.
Pertenece a una familia — comunidad, cuidado, grupos y personas que saben tu nombre.
Cuatro ministerios te ayudan a encontrarte con Dios a diario y a crecer. Cada uno abre en su propia casa — gratis, en portugués, inglés y español.
Un póster devocional diario y breve — un versículo, un pensamiento y un paso para poner la fe en acción. Léelo cada mañana y compártelo con quien amas.
Abrir el devocional diarioabre en una pestaña nueva
Una lectura diaria de la Escritura y un audio que puedes escuchar en cualquier lugar — en el auto, en una caminata o antes de dormir. Deja que la voz de Dios llegue a ti donde estás.
Escuchar el audio diarioabre en una pestaña nueva
Una manera guiada y sin presión de estudiar la Biblia por ti mismo — en línea o con una persona real cerca de ti. Entiende la Palabra en tu idioma y a tu propio ritmo.
Comenzar un estudio bíblicoabre en una pestaña nueva
Estudia lo que la Biblia enseña, decide por ti mismo y ve a las aguas. Cuando estés listo, una persona real te ayudará a dar este paso.
Conocer el bautismoabre en una pestaña nueva
Hombres, mujeres, niños y adolescentes son la base de la familia. Aquí somos discipulados, recibimos oración y somos formados — y una familia discipulada es la que sale a servir al prójimo con comida, amor y cuidado. Encuentra tu grupo.
Hermandad, rendición de cuentas, oración y servicio hombro a hombro.
Amistad, ánimo, estudio de la Biblia y cuidado mutuo.
Actividades seguras y alegres donde los niños aprenden que Dios los ama.
Un lugar para pertenecer, hacer preguntas difíciles y crecer en la fe juntos.
No nos reunimos solo para nosotros mismos. La familia alimentada por la Palabra se vuelve hacia afuera — al hambriento, al solitario, al recién llegado y al que sufre — con ayuda práctica que nunca depende de lo que la persona cree.